Inicio Noticias Actuar contra la ocultación de enfermedades de origen laboral

Envíenos su caso

* He leído y acepto la Política de privacidad.

Actuar contra la ocultación de enfermedades de origen laboral

España,Interés

Grandes empresas: Acenor, Victorio Luzuriaga, Altos Hornos de Vizcaya, Babcock Wilcox, Iberdrola, Naval y otras, destinaron importantes recursos a la Seguridad e Higiene en los 80 y 90, llegando a alardear de su gestión preventiva, con la Seguridad integrada, liderazgo de la Gerencia y la gestión de Control Total de Perdidas.40 años más tarde, esas empresas, sus sucesoras y otras, están siendo condenadas, en los Juzgados de lo Social, a pagar importantes indemnizaciones por daños y Recargos de prestaciones a víctimas del amianto, por incumplir las medidas de seguridad que la legislación requería. 

Aun cuando Bizkaia, fue pionera en los años 60, declarando los primeros casos de Asbestosis, gracias al Dr. López Areal, todas las empresas incumplieron la amplia legislación de Seguridad, que existía sobre el amianto (Reglamento de Seguridad e Higiene de 1940; Decreto de 1947, que incluye la Asbestosis cono enfermedad profesional; Decreto de 1957 que prohíbe a mujeres y menores de edad, trabajar con amianto; Decreto 1961 sobre reconocimientos médicos específicos; Reglamento de Actividades nocivas, molestas y peligrosas de 1961; Ordenanza Seguridad e Higiene de 1971; R. D de 1978, sobre enfermedades profesionales, que recoge el Carcinoma de Bronquio-Pulmón, él Mesotelioma pleural o peritoneal y otros cánceres; Orden de 1982 sobre concentración de fibras permisible en ambiente de trabajo y registro de trabajadores expuestos;...)., aunque, más tarde, se hayan tenido que adoptar medidas más rigurosas. Igualmente, incumplieron, las medidas contra el ruido u otros riesgos de enfermedad profesional. Los abogados de las empresas, mienten en los juicios: «No se conocía el riesgo del amianto» «No había legislación preventiva» «El cáncer del fallecido, fue causado por él hábito de fumar», etc., excusas que fueron asumidas por «Jueces negacionistas», como el Titular del Juzgado Nº 4 de Donostia, haciéndonos sufrir en primera instancia, aunque todas, fueron condenadas a pagar por el daño causado. 

La Seguridad Integrada y Liderazgo de Gerencia. No pretendía proteger la seguridad y salud de sus trabajadores, como exigía la legislación. Su motivación, era menos humanista. Las Gerencias estaban convencidas por la gestión del Control Total de Perdidas, que, los perjuicios generados por un siniestro: Paralización de la producción, deterioro en las instalaciones y daños a la imagen empresarial, etc., eran muy superiores, al coste humano de los accidentes de trabajo. Sin duda, su gestión, posibilitó reducir las cifras de Accidentes trabajo e invisibilizar otros, dado, el clima competitivo generado con los incentivos orientados, a reducir los índices de siniestrabilidad, que termino culpando a la víctima, de obstaculizar el objetivo de: 0 Accidentes de trabajo. 

La ocultación de los riesgos y de enfermedades laborales a causa del incumplimiento de la ley, la responsabilidad no fue exclusiva de las empresas. Médicos del trabajo, como: Víctor Echenagusia (Médico de AHV y Arcelor), Juanjo Aurrekoetxea (Unidad S. L. del Gobierno Vasco). y Félix Urbaneja (Salud Laboral de la Sanidad vasca), publicaron en 1995 un artículo en la Gaceta Sanitaría, Mortalidad en trabajadores de la Siderurgia del País Vasco, quitando importancia a las noticias que señalan, un exceso de muertes por cáncer, entre trabajadores de la Siderurgia. Curiosamente, su estudio no se basó, en datos de la vigilancia sanitaria especifica, qué debía realizar el Servicio Médico de AHV, a los trabajadores expuestos a Hidrocarburos aromáticos policíclicos, Cromo, Niquel. Arsénico, Amianto, Benceno y polvo. Tampoco lo hizo, sobre el efecto sinérgico de la exposición a varias sustancias cancerígenas. Ignorando, el conocido incumplimiento preventivo de AHV (Ausencia de medición ambiental de cada de las sustancias, nula vigilancia sanitaria especifica de la salud, nula información del riesgo, etc.)... Tampoco puedo callar, el fulminante despido del Médico de NERVACERO, por informarme, qué a un gruista de la fundición, le habían diagnosticado un mesotelioma pleural. Ni la insumisa actitud de los médicos y responsables de Osakidetza, en relación a dicha ocultación. 

Esa actitud ocultadora de las enfermedades laborales, sigue orientando la actividad preventiva de muchas empresas, tras aceptar, que la Gerencia lidere la prevención de los riesgos laborales, a cuyo criterio se someten los Servicios de Prevención, perdiendo por tanto, la oportunidad de mejorar las condiciones de trabajo, con la participación y presión de los trabajadores, tras promover que se reconozcan las Enfermedades Profesionales. Sin esa actuación sindical, se imponen los intereses de la empresa, en perjuicio de la salud laboral. 

Si los delegados de prevención ignoran los riesgos y daños causados por las nocivas condiciones de trabajo o se limitan a evitar accidentes, él Cancer, la Silicosis, la pérdida de audición o deterioro de las articulaciones, quedaran ocultas, aun siendo causa de 10 o 12 veces más discapacidades y muertes, que por accidente de trabajo. Estas enfermedades, aun no siendo instantáneas, ni visibles como él accidente, se expresan tras prolongada exposición a condiciones de trabajo nocivas. Muchos de los canceres que hoy se diagnostican, derivan de la exposición hace décadas a sustancias cancerígenas. La Agencia Europea de Seguridad y Salud, sitúa al cáncer de origen laboral, como el principal problema de salud laboral en Europa, causando el 44% de muertes laborales, unas 100.000 muertes anuales por dicha causa en la UE. El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST), cifra en 8.000 cánceres anuales, de origen laboral en España. Mientras tanto, en 2025 él INSS, reconoció la cifra anual más elevada, de 105 canceres, de ellas, el 39, 4% en Euskadi. Una muestra, de la enorme ocultación del daño o genocidio de clases trabajadoras. Su visualización, podría generar, una dura respuesta de carácter anticapitalista. Por ello, resulta escandaloso, el silencio de Autoridades laborales y Sanitarias, mientras ignoran el incumplimiento preventivo de las empresas o la ocultación del origen de las enfermedades, eluden «Comunicar sospecha», tras diagnosticar una enfermedad de origen laboral, mientras continúan culpando a los hábitos de consumo, como causa de la enfermedad. 

La reciente encuesta EU-OSHA, sobre exposición laboral a 24 factores de riesgo de cáncer, en 6 países de la U. E. (Alemania, Irlanda, Francia, Hungría, Finlandia y España), concluye: El 47, 3% de trabajadores encuestados, habría estado expuesto a sustancias cancerígenas, en la semana previa a la encuesta, un 11, 1% expuesto a niveles elevados, otros a múltiples exposiciones de alto nivel en diferentes actividades. Es decir, 46, 6 millones de trabajadores de la UE, están expuestos a sustancias cancerígenas en su trabajo. Destaca el sector de la Madera, por la alta exposición y el de reparación de vehículos de gasoil, donde 2/3 de empleados, señalan la inexistencia de medidas, frente a las emisiones del tubo escapé, Las sustancias químicas, son la principal causa, aunque no debemos olvidar el trabajo nocturno y la radiación solar ultravioleta. Por tanto, no cabe sorpresa, del aumento exponencial del cáncer, entre la población europea. 

Impedir la ocultación de EEPP. Las empresas siempre tratarán de imponer su interés económico, en la estrategia preventiva, ocultando la enfermedad profesional, como comunes. Ante ello, no podemos quedar pasivos. La defensa de la salud, visualizando la enfermedad profesional, debe convertirse en un objetivo estratégico del sindicalismo. Si el/a trabajador/a, pierde en el trabajo su salud, con seguridad perderá el empleo y el mínimo bienestar. El reconocimiento profesional de las enfermedades, además, de mejorar las prestaciones de la Seguridad Social, debe conllevar, la revisión y mejora de las condiciones de trabajo. Algunos hechos inaceptables: 

Resulta inaceptable, el fraude preventivo de los Sanitarios del Servicio de Prevención. No podemos permitir, que tras la vigilancia sanitaria anual o la baja prolongada, continúen incumpliendo la obligación de «comunicar sospecha», tras observar una patología de origen laboral. Hace años, médicos de los Servicios de Prevención, se lamentaban de la presión sindical, que les obligaba a comunicar sospecha por cientos de hipoacusias, que eran indemnizadas por la Mutua. La relajación, posibilito que vuelvan a incumplir la ley. Considero de interés, que los sindicatos difundan entre sus delegados las Directrices para la decisión clínica de las enfermedades profesionales del INSST, en tanto, puede orientar y ayudar a tomar conciencia sobre dichas enfermedades. 

A finales de 2025, Osalan tenía registrados 18.224 trabajadores de la CAPV, por haber estado expuestos al amianto, tras multiplicar por 3 en la última década, él registro al que debían notificar las empresas. Quedan miles sin inscribirse. Todo trabajador, que, en un periodo u otro, estuvo expuesto al amianto, ha de registrarse en Osalan, para tener derecho a la vigilancia sanitaría postocupacional y hacer posible el reconocimiento por el INSS de eventuales enfermedades del amianto. 

Próximamente, se ampliará el listado de Enfermedades profesionales, por exigencia de la Comisión Europea, aunque no supone, que el INSS reconozca automáticamente dichas enfermedades. La resistencia es enorme, habrá que seguir luchando para su reconocimiento. 

Si el sindicalismo, no se implica en reconocer las enfermedades profesionales, una vez más, el empresariado y las Instituciones que gobiernan, saldrán triunfantes, al ocultar los daños causados a la salud de sus trabajadores. 

Fuente: www.naiz.eus

Noticia completa

Contacte con nosotros

Si le gustaría conocer sus derechos, si está interesado en conocer las acciones judiciales que puede ejercitar o si tiene información sobre otros casos que quisiera compartir con nosotros, por favor rellene el pequeño cuestionario y un miembro experto de OPAMIANTO se podrá inmediatamente en contacto con usted.

C/ Velázquez 46
despacho 16
28001 Madrid
910 39 39 39
692 43 32 07

Pº Independencia, 21
1º Centro
50001 Zaragoza
976 23 33 83
692 43 32 07

C/ Juan Magal Benzo, 30
Bº Izq.
46980 Paterna
Valencia
692 43 32 07

77 Water Street
New York, NY 10005
(212) 584-0700

550 Broad Street
Newark, NJ 07102
(973) 639-9100

1515 Market Street
Philadelphia, PA 19102
(215) 564-2300